Combate los problemas digestivos

Problemas intestinalesCasi el 75% de los españoles sufre problemas digestivos como dolor abdominal, gases o estreñimiento. Realizar ejercicio de forma regular y revisar nuestra alimentación puede servir para regular el ritmo intestinal así como a estimular la digestión.

Es posible que la digestión no se esté realizando de forma correcta cuando tras comer, notas dolor abdominal, hinchazón o gases. Es recomendable adoptar unos sencillos hábitos dietéticos e higiénicos y, si el trastorno persiste, acudir a un especialista.

La dispepsia, o mala digestión, es la incapacidad de digerir de forma correcta los alimentos. Las personas que sufren este trastorno, tienen digestiones lentas y pesadas, y suelen presentar síntomas como gases, acidez, dolor de estómago, pesadez abdominal etc.

Las causas más frecuentes son las siguientes:

TRASTORNOS EN EL APARATO DIGESTIVO:

Úlcera gástrica o de duodeno, problemas de vesícula, presencia de Helicobacter Pylori, pirosis (reflujos ácidos en el esófago), gastritis crónica, intolerancias digestivas… son trastornos que alteran el proceso digestivo.

MALOS HÁBITOS DIETÉTICOS:

Comer demasiado rápido o en exceso, abusar de alimentos grasos o con exceso de especias, bebidas con gas y alcohólicas, picar entre horas… son costumbres que obligan a nuestro estómago a trabajar con un sobresfuerzo, aumentando el riesgo de sufrir indigestiones.

PROBLEMAS EMOCIONALES:

Los nervios pueden afectar negativamente el funcionamiento de la digestión.

LA IMPORTANCIA DE LA DIETA:

Los especialistas en el ámbito digestivo, la salud de nuestro estómago debe basarse en una buena dieta y ejercicio.

Si bien es cierto que todos los nutrientes son necesarios, existe una serie de alimentos imprescindibles para un funcionamiento correcto del aparato digestivo gracias a su alto contenido en fibra. Estos alimentos son sobre todo la fruta, la verdura cruda o poco hecha, la pasta y arroz integrales o las legumbres.

A la hora de cocinar los alimentos, es aconsejable evitar fritos y optar por el horno, la cocción al vapor, la plancha o el wok. En el caso de las verduras, es aconsejable tomarlas crudas, en ensalada, por lo menos una vez al día.

Hay ocasiones en las que nos pasamos de la raya con alguna comida. Es conveniente recuperar el equilibrio en las próximas ingestas con platos desintoxicantes y ligeros, tales como sopa de verduras, pollo o pescado a la plancha, ensalada o fruta.

EL EJERCICIO:

Cualquier tipo de actividad física es beneficiosa, mientras se practique con regularidad. Llevar una vida activa físicamente, no sólo nos permite estar en forma, sino que ayuda a mejorar las funciones digestivas también.

Gracias al ejercicio, hay muchos de los síntomas de la indigestión que pueden desaparecer gracias al ejercicio. Si se deja a un lado el sedentarismo, hay problemas como el estreñimiento y la hinchazón que pueden ser prevenidos.

Caminar al menos 10 minutos después de las comidas, está demostrado ser una solución para aliviar el estreñimiento, puesto que los movimientos que realiza el cuerpo y la misma fuerza de la gravedad, facilitan el paso de los alimentos por el intestino. El ejercicio además, fortalece los músculos abdominales.

El ejercicio sirve también para calmar los nervios, ya que reduce el estrés. Practicarlo puede ser de gran ayuda para las personas que suelen tener malas digestiones por la tensión nerviosa.

CÓMO COMBATIR EL ESTREÑIMIENTO:

Si el ritmo de tus deposiciones es inferior a tres veces por semana, que es lo que se considera normal, es conveniente tener en cuenta ciertas medidas ya que el estreñimiento agrava los síntomas de la mala digestión.

Ir al baño a diario.

Tras cada comida, especialmente tras el desayuno, dedica unos minutos para ir al lavabo. Aunque la visita sea infructuosa, estaremos creando el hábito para lograr evacuar diariamente a la misma hora. Debes evitar, sin embargo, realizar esfuerzos excesivos, ya que podrías causar otros problemas, como las hemorroides.

Comer la fruta entera y con piel.

Si tomas la fruta en zumo o troceada, estás eliminando una gran parte de la fibra que contiene, por lo que se recomienda tomarla entera y con su piel.

Evitar los laxantes.

Pueden resultar útiles en ciertos momentos, pero habituarse al uso de laxantes, puede provocar alteraciones intestinales y estreñimiento crónico.

Tomar desayunos especiales.

Debes agilizar tu movilidad intestinal desde primera hora de la mañana con un desayuno completo y rico en fibra. Un vaso de agua nada más levantarte, un par de kiwis, un yogur con cereales integrales y una tostada integral pueden ser un buen desayuno en caso de sufrir de estreñimiento. Si tomas té o café, debes procurar que no estén muy cargados ya que éstos pueden resultar astringentes.

 Hacer unos sencillos ejercicios.

A continuación os dejamos un vídeo que muestra unos sencillos ejercicios que podemos llevar a cabo si sufrimos de estreñimiento.

Related Post

Publicado en Alimentación, Salud Etiquetas: , , , , , , , ,