Cómo revelar tu condición sexual.

¿Tiebandera-arco-irisnes de sobra clara tu orientación sexual, pero aún no lo has dicho a nadie? Suena algo extraño eso de “tener que aclarar” a los demás si te gustan los hombres, las mujeres o ambos… Nadie tendría por qué dar explicaciones respecto a sus gustos íntimos —al igual que no lo hacen las personas heterosexuales—. Sin embargo, como sociedad aún estamos en proceso de cambio. Hasta que éste sea pleno en todos los sentidos, es probable que te encuentres con estereotipos, prejuicios y cierta incomprensión ante la homosexualidad.

Esto sólo es un reflejo del desconocimiento y la falta de apertura de algunas personas. Aún así, no está de más que te prepares previamente para recibir (y filtrar) todo tipo de opiniones, para cuidar tu autoestima de heridas innecesarias.

Tu sexualidad es una parte importante de tu persona, mantenerla en “secreto” puede suponer una carga psicológica que no tienes que soportar. Guardar algo oculto nos suele producir ansiedad, por el esfuerzo y el desgaste mental que conlleva tenerlo todo controlado en lugar de fluir con naturalidad. En el momento en que se revela, llega la liberación del alivio. Si aún no lo saben tus personas cercanas y/o conocidos, no hay ningún motivo para callarlo durante más tiempo.

¿Cómo revelar tu condición sexual? No hay una forma ideal de hacerlo, depende de diversos factores tuyos y de tu entorno. Pero, al igual que cualquier otra decisión personal que tomamos en nuestra vida, hay estrategias para comunicarla al exterior de manera que consigamos mayor aceptación y apoyo por parte de los demás.  Te invito a seleccionar, de los siguientes consejos, aquellos que te resulten útiles y aplicables a tu situación personal:

  1. Como casi siempre, más que “lo que digas”, lo importante es “cómo lo digas”. La clave del “cómo” está en la seguridad en ti mismo. Todos hemos comprobado alguna vez que la actitud es difícil de falsear, así que aprende de verdad a confiar en ti y a quererte. Notarás que obtienes mejores resultados con la gente.
  2. Espera a sentirte preparado, eso influirá en tu autoconfianza. Pero, si ya lo tienes claro y deseas exteriorizarlo, no retrases mucho más el momento de abrirte a los más allegados. Puede que estés aplazándolo por temor a que su reacción no sea como tú deseas. Tarde o temprano tendrás que hacerlo, no le des más vueltas y enfréntate cuanto antes, te sentirás bien.
  3. Directo VS Indirecto. Tú eliges, según cómo te sientas más cómodo. Puedes pedir hablar tranquilamente en privado para expresarlo verbalmente. O bien, puedes insinuarlo con distintas señales claras, para que sea la otra persona quien tome la iniciativa de preguntar al respecto.
  4. Ten en cuenta el llamado “Efecto Pigmalión” o “Profecía Autocumplida”: lo que esperas de los demás, influye en lo que recibes de ellos. ¡No es cuestión de magia! Lo que pase por tu cabeza modula cómo te comportas, y eso afecta directamente al otro. Por eso, piensa siempre en positivo.
  5. Si alguien es potencialmente dañino para ti, por su falta de respeto o su incomprensión, mejor aléjate de esa persona. Los lazos que tengas con ella son secundarios y pueden congelarse, al menos temporalmente, hasta que algo cambie. Las relaciones tóxicas, no valen la pena. ¿Para qué sufrir?

Gracias al esfuerzo de muchísimas personas, la sociedad ha evolucionado enormemente en cuanto a apertura mental hacia la diversidad sexual. Hoy por hoy es ridículo pensar que tengas que conseguir el “visto bueno” de nadie para ejercer tu libertad sexual. El hecho de contarlo es, únicamente, por una cuestión de bienestar personal, plenitud y congruencia en todos los ámbitos vitales.

 

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