Consejos a la hora de leer en dispositivos electrónicos

lectura-digitalMuchos son los dispositivos electrónicos que sirven para leer. En el mercado nos encontramos libros electrónicos, tablets, portátiles, smartphones, etc. De hecho, de un tiempo a esta parte, tablets y libros electrónicos se han convertido en el regalo estrella. Si eres uno de los usuarios que lee en uno de estos dispositivos, no te pierdas los consejos que te damos para hacerlo de forma saludable.

Tal es el éxito de estos dispositivos electrónicos que han conseguido cambiar los patrones de lectura de los usuarios de forma radical.

Según un estudio de la Federación del Gremio de Editores de España, el 52,5% de la población española de 14 años o más lee en formato digital. En este conjunto entran las pantallas de ordenadores, teléfonos móviles, tablets o lectores de libros electrónicos. Eso sí, sólo un 6,8% afirma leer libros en estas plataformas, usando los dispositivos electrónicos para consultar las redes sociales, foros, webs o leer el periódico.

Si bien es cierto que la lectura electrónica ofrece muchas ventajas respecto a la tradicional, también afecta a nuestra visión. Y es que tras horas sentados frente a un libro podemos llegar a sentir cierto cansancio ocular, algo que aumenta con las pantallas de los dispositivos electrónicos. Este cansancio ocular es lo que se conoce como Síndrome de la Fatiga Visual.

A continuación os damos una serie de consejos para mantener la salud visual a la hora de leer en dispositivos electrónicos.

El primer consejo es realizar descansos cada cierto tiempo de, al menos, cinco minutos por cada hora de lectura.

Los trastornos que se relacionan con el Síndrome de Fatiga Visual son derivados de trabajar de forma continua a la misma distancia. Por tanto, para descansar los músculos oculares, es aconsejable alternar la visión entre un objeto cercano y otro lejano cada veinte minutos.

Otra recomendación es ajustar el brillo y el contraste de la pantalla para que quede en consonancia con la iluminaicón de la zona de trabajo. Al reducir la luz ambiental, por ejemplo, podremos suavizar el brillo del monitor o la pantalla, mejorando así la visualización del texto.

Debes asegurarte de que tienes la luz apropiada, si es natural, mejor. Pero tienes que recordar que el exceso de luz también puede ser perjudicial. Trata de optar por una iluminación lateral para evitar los reflejos.

Recuerda parpadear. Muchas veces, debido a la concentración, solemos parpadear mucho menos de lo normal. Si aún parpadeando de forma habitual notas tus ojos secos, puedes recurrir a un colirio, siempre aconsejado por tu óptico-optometrista.

 Aumenta la velocidad de refresco de la pantalla siempre que sea posible. Entre los 70 y los 75 Hz se considera una buena medida para reducir la fatiga visual.

En cuanto a la posición del monitor, es aconsejable que esté a unos 60 centímetros de distancia y ligeramente por debajo del nivel de los ojos. En el caso del e-book, la distencia recomendada es de unos 35-40 centímetros de distancia de los ojos.

Ajusta el tamaño de letra siempre que sea posible.

No utilices los dispositivos electrónicos cuando estés muy cansado.

Acude a tu oftalmólogo u óptico-optometrista una vez al año para una revisión. Si pequeños defectos no son corregidos como hipermetropía, vista cansada o astigmatismo, así como disfunciones en la acomodación o la visión binocular, pueden causar la aparición de síntomas molestos derivados de las exigencias visuales en visión próxima.

No obstante, si notas cualquier problema o tienes cualquier duda relacionada con tus hábitos de lectura y cómo afectan a la visión, lo más aconsejable es consultar con tu óptico-optometrista.

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