Consejos sobre el uso de lentes oftálmicas

lentes-oftalmicasEs muy importante cuidar de nuestra vista, por lo que es interesante conocer las diferentes opciones que nos pueden ayudar a corregir los problemas ocularesy de visión. El uso de lentes oftálmicas puede suponer una gran ayuda para mejorar la visión. Hoy os damos unos cuantos consejos a la hora de usarlas.

Podemos hacer un uso más adecuado conociendo las posibilidades que nos aportan, y así sacarles el máximo rendimiento.

Visitar periódicamente a un profesional de la vista

Es muy recomendable visitar al menos una vez al año a un profesional de la visión, notemos o no molestias o pérdida de visión. Gracias a estas revisiones, podemos encontrar problemas ópticos ue no son perceptibles, y que sólo un especialista puede detectar.

El uso de gafas no aumenta las dioptrías

De forma generalizada se afirma que el uso de gafas aumenta las dioptrías, creando así dependencia. Algo que es totalmente falso, ya que no usarlas cuando se necesitan, puede desembocar en un problema visual de mayor envergadura. Así, lo mejor es que, al menor síntoma de molestia o de pérdida de visión, acudamos al especialista para seguir sus recomendaciones.

No es habitual tener molestias con lentes progresivas

Si se padece de presbicia, una persona puede experimentar situaciones en las que se pueden llegar a notar las limitaciones de sus lentes progresivas. Es posible, que incluso se necesite un periodo de adaptación con ellas. Pero hoy en día, existen a disposición de los usuarios lentes progresivas diseñadas para que, utilizando los avances en óptica y el conocimiento de la fisiología del usuario, eviten en todo lo posible estas limitaciones o incomodidades.

Las gafas de sol no son útiles sólo en verano

El 40% de la exposición anual de rayos ultravioleta se recibe en días no soleados. Así, recibimos estos rayos durante todo el año, otoño e invierno incluidos. Las personas con ojos claros y los niños suelen ser sensibles a la luz especialmente. En días soleados, es prácticamente imprescindible usar gafas de sol, ya que bajo la luz directa del astro rey, la intensidad de los rayos UV llega a ser hasta 20 veces superior. El complemento ideal para todos son unas gafas de sol con un alto Factor de Protección Solar (E-SPF). Para más información podéis echar un vistazo al artículo sobre cómo escoger unas gafas de sol apropiadas.

Que unas gafas sean más oscuras, no significa que protejan mejor del sol

El color de la lente, por sí mismo, no influye en el nivel de protección solar. Para que la protección sea efectiva debe fabricarse con el material adecuado y que tenga Factor de Protección Solar (E-SPF). Tanto las gafas de sol o las polarizadas, pueden alcanzar un E-SPF de 50+, sin tener relación con la intensidad del color de la misma.

Unas gafas transparentes pueden proteger de los rayos ultravioleta.

Como explicábamos en el apartado anterior, el color de la lente es independiente de la protección contra rayos ultravioleta. En el mercado se pueden encontrar lentes graduadas que además incorporan Factor de Protección Solar (E-SPF). Así, podemos conseguir que, con este tipo de lentes, el ojo esté hasta 25 veces más protegido que si no se llevasen gafas.

Se recomienda que las lentes lleven protección ultravioleta, tanto en la cara externa como en la interna, para así, conseguir una protección completa y evitar el envejecimiento prematuro de la piel en el contorno del ojo, así como enfermedades oculares graves.

No todas las gafas sirven para cualquier situación

Ciertas actividades requieren de un tipo de lentes especiales para evitar molestias o conseguir una seguridad óptima y, así, poder sacarle el máximo partido a la misma. Así, personas que pasen mucho tiempo delante del ordenador, conductores, o deportistas, necesitarán utilizar lentes con áreas de visión más amplias, sin distorsiones y que permitan una visión nítida, natural y precisa.

Necesitamos protegernos de otros factores además de los rayos ultravioleta

Las pantallas electrónicas como las de los smartphones, tablets, u ordenadores, son cada vez más habituales, y desprenden una luz denominada luz azul violeta. Según recientes descubrimientos, este tipo de luz produce efectos nocivos para la retina. La sobreexposición de nuestros ojos a esta clase de luz, además de otros factores, puede provocar la muerte de células de la retina, lo que puede causar Degeneración Macular Asociada a la Edad.

En la actualidad, podemos encontrar un tipo de lente que boquea el 20% de la luz azul-violeta nociva que, a su vez, proporciona una protección 25 veces mayor que si no se utilizase lente.

 No todas las lentes son iguales

Incluso cuando dos personas tengan la misma graduación, eso no quiere decir que necesiten la misma lente. Las medidas de las lentes son únicas y especificas de cada persona. Un ejemplo es el ojo dominante, que determina el tiempo de reacción visual de cada ojo. Actualmente, podemos encontrar lentes fabricadas a medida que incluyen éstas y otras medidas únicas para cada persona.

Las lentes se pueden usar durante todo el día

Si una persona necesita lentes para ver a cierta distancia, o para leer, se recomienda que se utilicen. En la mayoría de los casos, las lentes con graduación se prescriben para, con ellas, corregir anomalías en la visión y, si no las usamos, se notará una gran diferencia en la calidad visual, lo que creará cansancio ocular por un exceso de esfuerzo.

Para usuarios con los ojos especialmente sensibles a la fatiga visual, se pueden encontrar modelos de gafas y lentes oftálmicas que reducen el esfuerzo visual y proporcionan a su portador un mayor bienestar a lo largo de toda la jornada.

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