Correr tiene beneficios psicológicos

runningCorrer, o running, es uno de los deportes más sencillos y sanos que podemos practicar y que, últimamente, se ha puesto muy de moda, sobre todo entre las mujeres. Es una actividad que se puede practicar tanto sólo como en compañía y que casi no tiene gastos en equipación. Con tener ropa cómoda deportiva y unas zapatillas adecuadas para correr, nos podremos lanzar a practicarlo.

Correr aumenta la resistencia física, y además ayuda a perder peso, pero no solo aporta beneficios físicos. Correr también aporta beneficios psicológicos.

Existen varios estudios que manifiestan que la práctica regular de esta actividad física produce sensación de bienestar, mejora del funcionamiento intelectual así como un aumento en la autoconfianza. Estos efectos, pueden ser de gran utilidad a la hora de tratar ciertos trastornos psicológicos como el estrés y la depresión.

Existe un principio biológico fundamental que subyace a cualquier beneficio psicológico, de modo que, cuando una persona realiza cualquier actividad física, se liberan de forma natural unas sustancias bioquímicas llamadas endorfinas. Éstas sustancias son secretadas por el cerebro y actúan reduciendo el dolor y aumentando el placer, mientras se realiza la actividad, como un tiempo tras la finalización de la misma.

Concretamente, en el caso de las personas que practican running regularmente, con una intensidad media, provoca una agradable sensación corporal de placidez que ha sido aculada con el término bienestar del corredor, y que resumen la sensación de tranquilidad, equilibrio y bienestar que gozan los que practican esta actividad.

Este efecto biológico en el organismo, trae consigo importantes beneficios a nivel psicológico, puesto que la percepción de bienestar somático, afecta de forma positiva en la reducción de los síntomas de trastornos como el estrés o la depresión. Y eso en el ámbito clínico. En lo deportivo, observaremos una correlación positiva entre el ejercicio físico y variables psicológicas como la auto estima, el auto control emocional y las expectativas de auto eficacia.

Cumplir objetivos.

Cuando una persona corre o trota, normalmente lo hace con planificación, incluso tratándose de un ejercicio lúdico. Se podría decir que se establece un objetivo, una meta. Puede tratarse de la recuperación tras una lesión o problema físico, para bajar de peso, o simplemente para sentirse bien. Hay casos en los que la meta será algo más competitiva, tanto por un desafío personal, po por tratar de derrotar a otra persona.

Sea cuals ea la motivación tras la práctica de running, la persona volcará esfuerzos y energías en lograr esta meta u objetiva, trayendo consigo un aumento en la auto confianza que se puede traspasar también a lo que, en el deporte más competitivo, se llama expectativas de autoeficacia. Es decir, la percepción que se tiene de poder realizar de forma satisfactoria una ejecución deportiva.

Además, si este ejercicio es reforzado por otra persona cercana, ya sea familiar, amigo o pareja, provoca un impacto todavía más positivo en la autoestima, desembocando en una mejor socialización de la persona en ámbitos sociales, laborales o familiares.

Correr, como muchos otros tipos de movimiento humano, produce unos beneficios psicológicos relacionados con un bienestar corporal, pero también apoyados fuertemente en la posibilidad que tiene el individuo de meditar y analizar sus problemas en ese paréntesis lejos del origen de sus conflictos.

actividad-fisicaAspectos positivos de correr.

Además de los beneficios ya mencionados, este deporte  tiene más aspectos positivos entre los que encontramos:

No se requiere habilidad específica. Ni destrezas psicológicas, puesto que se trata de un deporte con oposición indirecta, ya que el rival puede estar presente durante la competición, pero no intervenir necesariamente en la ejecución de la actividad, y sin cooperación, puesto que es un deporte individual.

Ofrece masividad desde lo individual, favoreciendo así el desarrollo y la capacidad personal, independientemente de lo que suceda con el resto de los participantes.

La relación entre el coste y el beneficio es baja, puesto que, en principio, basta con unas buenas zapatillas, por lo que podría ayudar a disminuir la presión por el resultado.

Potencia el locus de control interno, o lo que es lo mismo, la atribución de un triunfo o una derrota a causas internas, puesto que el porcentaje más alto depende del rendimiento y no de la implementación deportiva.

Desarrolla motivaciones esenciales del ser humano. La que se centra en la tarea, que favorece el proceso personal más que los resultados, y la motivación cotidiana, que es el disfrute de la actividad por sí misma. Ambas pueden llevar a mejores resultados.

Ayuda además a conseguir una imagen corporal positiva, y por consiguiente, tiene efecto más positivo en la autoestima.

Los beneficios de correr se empiezan a notar rápidamente, tanto física como psicológicamente. Si se corren 90 minutos semanales, o lo que es lo mismo, 30 minutos tres veces a la semana, a partir de la segunda semana, se notarán los beneficios. Esta rapidez en los progresos evita abandonar prematuramente y la desmotivación de quien lo practican.

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