Descubren dos genes relacionados con mayor riesgo de trastornos alimenticios

anorexiaSegún un estudio de la genética de dos familias afectadas por trastornos alimenticios, llevado a cabo por científicos de las universidades de Iowa y Southwestern en Texas, Estados Unidos, se han identificado dos mutaciones genéticas, una en cada una de las familias que se asocia con un mayor riesgo de desarrollar estas alteraciones en las prácticas alimenticias.

El estudio muestra que los dos genes interactúan en la misma vía de señalización en el cerebro y que ambas mutaciones producen el mismo efecto biológico.

Los resultados han sido publicados en el Journal of Clinical Investigation y sugieren que ésta podría representar una nueva vía para entender y tratar potencialmente los trastornos alimenticios.

Trastornos alimentarios como la anorexia o la bulimia suelen ser hereditarios pero, hasta ahora, ha sido difícil identificar qué genes específicos aumentan el riesgo de una persona de sufrir una de estas complejas enfermedades.

Que las mutaciones tengan el mismo efecto es lo que termina de apuntar que la asociación es real.

En general, esta investigación sugiere que las mutaciones que disminuyen la actividad de un factor de transcripción, una proteína que activa la expresión de otros genes aumenta el riesgo de trastornos alimenticios. Este factor de transcripción se llama estrógeno relacionado con el receptor alfa, o ESRRA.

Tanto la anorexia como la bulimia nerviosa son unas afecciones bastante comunes, especialmente entre mujeres. Entre ambas, afectan a entre el 1 y el 3 por ciento del género femenino. Además, se encuentran entre las más letales de las enfermedades psiquiátricas, ya que una de cada mil mujeres mueren ca causa de la anorexia.

La búsqueda de genes asociados con enfermedades tan complejas como los trastornos alimenticio supone un gran desafío. Y es que los científicos pueden analizar la genética de miles de personas y después, usar la estadística para encontrar variaciones comunes y de bajo riesgo cuya acumulación, provoca trastornos complejos de enfermedades psiquiátricas, bien sean las alimenticias, u otras patologías del corazón u obesidad.

Por otra parte, existen variantes genéticas extremadamente raras qeu confieren casi un riesgo total de contraer la enfermedad. En orden de localizar estas variantes, los investigadores recurren a familias numerosas que estén afectadas por una enfermedad, como el caso que nos atañe, que pudieron trabajar con dos familias para identificar estos dos nuevos genes asociados a los trastornos alimenticios.

Concretamente, el análisis se realizó a 20 miembros de tres generaciones de una misma familia de la que diez estaban afectadas, y diez no. De la otra familia, se analizaron ocho, de los cuales séis estaban afectados y dos no. El gen que se encontró en la familia más grande era ESRRA, que es un factor de transcripción que activa la expresión de otros genes. La mutación que se asocia con trastornos alimenticios disminuye la actividad de ese gen.

El gen que se encontró en la segunda familia es un represor trascripcional llamado histona deacetilasa 4, o HDAC4. Este gen, desactiva los factores de transcripción, incluyendo ESRRA. La mutación es inusual ya que aumenta la actividad del gen, al contrario que la mayoría de las mutaciones que la disminuyen o la destruyen.

El equipo también encontró que las dos proteínas afectabas interactuaban entre sí de modo que HDAC4 se une a ESRRA y lo inhibe. Así, el hecho de que la mutación HDAC4 pase a aumentar la actividad de los genes y su capacidad de reprimir ESRRA que se encontró en la otra familia es más que una coincidencia.

Los dos genes están implicados en las vías metabólicas en el músculo y en el tejido graso. Además, ambos están regulados por el ejercicio. En el cerebro, HDAC44 es muy importante para la regulación de los genes que forman conexiones entre las neuronas, aunque no se sabe casi nada sobre el papel de ESRRA en el cerebro, pese a que se expresa en muchas regiones cerebrales que se rompen en el caso de la anorexia.

Los investigadores de este estudio planean estudiar el papel de estos genes en ratones y cultivos neuronales para saber exactamente qué están haciendo en el cerebro, además de buscar formas de modificar la actividad de los genes con el objetivo a largo plazo de encontrar pequeñas moléculas que puedan desarrollarse en las terapias para los trastornos alimenticios.

Otro de los planes del equipo de investigadores, es estudiar a los pacientes con trastornos alimenticios y ver si otros genes relacionados con la vía cerebral ESRRA/HDAC4 se ven afectados.

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