Mantén fuertes tus defensas.

resfriadoLos cambios bruscos de temperatura aumentan el riesgo de sufrir enfermedades respiratorias como la gripe, el asma o los resfriados. El frío y la humedad provocan alteraciones en la piel e infecciones en las mucosas. La disminución en las horas de luz nos hace más propensos a sentirnos fatigados. Estos trastornos son muy habituales en esta época del año, y consiguen poner a prueba nuestras defensas. Es conveniente tener en cuenta varios factores para protegernos y fortalecer nuestro organismo.