Potencia la autoestima de tus hijos

La educación de nuestros hijos

La autoestima es el aprecio que nos tenemos a nosotros mismos, el valor que le damos a nuestras características personales. Sabemos que la autoestima se va forjando desde que somos niños, pero ya no podemos volver atrás el tiempo y modificar algunos  aspectos de nuestra crianza que nos han hecho ser como somos. Sin embargo, sí que podemos influir en el desarrollo de la autoestima de los que ahora son pequeños: nuestros propios hijos. Ellos son fácilmente moldeables, y es importante tomar conciencia de que aquello que vivan hoy, les afectará mañana. Aprender a reforzar su autoestima desde que son pequeños es una inversión en su felicidad tanto presente como futura. ¿Cómo hacerlo? Hoy comentaremos algunas claves para potenciar la autoestima de tus hijos.

Qué hacer si tu hijo te miente

hijo-mentiroso¿Estás preocupado porque has descubierto que tu hijo te ha dicho ya varias mentiras? ¿Tienes miedo de que mentir se convierta en algo cotidiano para tu pequeño? En este artículo hablaremos sobre por qué los niños mienten, y qué hacer para evitarlo. ¡Apúntate estos consejos!

Por qué no se debe gritar a los hijos

gritar a nuestros hijosPonte en situación: le has pedido a tu hijo que haga algo, una y mil veces, a lo largo de una tarde. Pero parece que le entra por un oído y le sale por el otro: sigue en su cuarto jugando a algún videojuego. ¿Qué es lo primero que sale de ti cuando se te acaba la paciencia? Probablemente, gritos. Cuando estás conversando y te interrumpe, gritos. Cuando le va mal en el colegio, gritos. Cuando él se enfada y grita, gritos… Muchos padres están preocupados porque no se sienten capaces de controlar su tono de voz cuando interaccionan con sus hijos en una situación tensa. ¿Te pasa a ti lo mismo? Tú puedes dejar de gritar a tus hijos, si te lo propones.

Receta para hijos exitosos

Receta  para hijos exitososUn padre responsable busca lo mejor para sus hijos. Es más, sueña con un brillante futuro. Para ello, hay que construir un edificio sólido y seguro con buenas bases,  de forma que nuestros hijos no solo nos obedezcan sino que también, con el tiempo, aprendan a tomar buenas decisiones por sí mismos.