Por qué no se debe gritar a los hijos

gritar a nuestros hijosPonte en situación: le has pedido a tu hijo que haga algo, una y mil veces, a lo largo de una tarde. Pero parece que le entra por un oído y le sale por el otro: sigue en su cuarto jugando a algún videojuego. ¿Qué es lo primero que sale de ti cuando se te acaba la paciencia? Probablemente, gritos. Cuando estás conversando y te interrumpe, gritos. Cuando le va mal en el colegio, gritos. Cuando él se enfada y grita, gritos… Muchos padres están preocupados porque no se sienten capaces de controlar su tono de voz cuando interaccionan con sus hijos en una situación tensa. ¿Te pasa a ti lo mismo? Tú puedes dejar de gritar a tus hijos, si te lo propones.

Solucionar las diferencias sin enfadarse.

La convivencia en pareja, como en cualquier interacción social, lleva a puntos en los que ambos extremos tienen distintas opiniones y no tenemos que decir a todo que sí para evitar discutir. Te damos unos consejos para llegar a un acuerdo sin sacrificar tu forma de ser.