Una molécula obliga a las células cancerígenas a autodestruirse.

El hallazgo de esta molécula podría servir como base para una nueva terapia contra el cáncer, según explicó el genetista Adrian Krainer, del laboratorio “Cold Spring Harbor” de Nueva York, y autor principal del artículo que publica este miércoles la revista científica “Open Biology”, de la Royal Society de Londres.