Usar el movil ¿Es peligroso para la salud?

Hablar por el teléfono móvilMás del 50% de la población usa teléfonos móviles, y la preocupación sobre sus posibles efectos perjudiciales aumenta cada vez más. Hasta la fecha no hay ningún estudio que haya encontrado consecuencias negativas a corto o largo plazo, aunque hay una serie de sencillas precauciones que podemos tomar.

Hoy en día ya no utilizamos el teléfono sólo para llamar, sino que lo utilizamos también para conectarnos a internet, hacer fotos, organizar calendarios y agendas, chatear y además se usa cada vez desde edades más tempranas.

La preocupación sobre posibles efectos negativos ha crecido también aunque desde la Organización Mundial de la Salud han asegurado que el uso continuo de estos aparatos no conlleva ningún riesgo.

Los teléfonos móviles, como otros aparatos como los microondas, generan campos electromagnéticos.

Numerosas investigaciones han tenido como objeto el efecto que estos campos pueden producir en el ser humano y hasta la fecha, no se ha encontrado ningún efecto negativo remarcable.

El único efecto que de momento se ha demostrado que las ondas electromagnéticas produzcan en nuestro cuerpo es el calentamiento de los tejidos.

Es casi imposible que la energía que estos aparatos emiten llegue a órganos internos como el corazón o el cerebro.

Por lo tanto, no hay evidencias de que el uso de teléfonos móviles pueda afectar al ritmo cardíaco, la presión arterial o funciones cognitivas.

Según la OMS, no hay pruebas fiables de que la exposición a campos electromagnéticos de baja frecuencia pueda causar cáncer.

Habría que tener en cuenta no obstante, que el uso masivo de estos teléfonos comenzó a principio de los 90, por lo que no ha sido posible analizar los efectos a largo plazo en humanos.

Sin embargo, sí que se ha podido llevar a cabo en animales, probando que la exposición prolongada no produce esta enfermedad.

Aun así, hay personas que aseguran sufrir una serie de síntomas tras usar estos dispositivos, tales como sensación de hormigueo en la cabeza, fatiga, trastornos del sueño, pérdida de la concentración, mareos, dolor de cabeza o taquicardias.

La conclusión a la que se ha llegado tras investigar este cuadro de síntomas es que se trata de síntomas atribuibles a otros trastornos como el estrés.

Adicción al teléfono móvilEntre los efectos negativos atribuidos al uso del teléfono móvil se encuentra la adicción, siendo éste el más extendido y el único constatado como tal. Los adolescentes y los niños son los que más sufren este trastorno y la mejor forma de combatirla es un uso racional.

La adicción al teléfono móvil consiste en un apego irreprimible y exagerado hacia el mismo. El mundo de la persona que lo padece se limita únicamente a llamar, enviar mensajes y navegar por internet, llegando a descuidar aspectos importantes de su vida.

La persona que sufre esta adicción no se separa nunca del móvil, utilizándolo incluso al ir al baño o en reuniones familiares por ejemplo. Modifica sus hábitos de sueño, ya se suele quedar despierto hasta altas horas de la madrugada trasteando con el móvil, e incluso llega a abandonar sus afecciones para dedicarle más tiempo a la adicción. Además, las facturas del móvil empezar a ser demasiado caras.

El mal humor, irritabilidad y agresividad sobre todo cuando se intenta controlar el uso del móvil, aislamiento social y bajo rendimiento escolar suelen ser los efectos más remarcables.

Es conveniente racionalizar el uso del móvil en caso de adicción. Si se trata de un niño o un adolescente, deberían ponerse límites al tiempo que dedica al móvil, por ejemplo, dejándole llevarlo sólo los días laborables, o cuando está fuera de casa o hasta pactar unas horas determinadas.

También hay que animarle a que dedique más tiempo a otras actividades lúdicas, como salir con los amigos, hacer deporte, etc.

A continuación os dejamos unos consejos para reducir la exposición a la radiación.

Ondas electromagnéticas y teléfono móvilAlejar el dispositivo: Mantener el móvil a una distancia de entre 30 y 40 centímetros reduce considerablemente la exposición de nuestro cuerpo  a los campos magnéticos. Los dispositivos que nos permitan hablar a distancia, como el manos libres, resultan muy aconsejables.

Reducir las llamadas: El teléfono móvil emite una cantidad de radiación mayor durante las llamadas. Por tanto,  es recomendable reducir el número de las mismas que realizamos al día y controlar su duración.

Enviar mensajes: Escribir SMS o mensajes a través del popular Whatsapp permite mantener el dispositivo alejado del cuerpo y no requiere emisiones de alta potencia. Por tanto es un buen sistema para reducir la exposición.

Llamar en lugares con buena cobertura: Las zonas como los ascensores, túneles, garajes y zonas similares suelen tener poca cobertura, por lo que requieren una mayor emisión de ondas. Es recomendable abstenerse de utilizar los móviles en dichos lugares.

No usarlo en trenes: Al hablar por el móvil en un tren, el dispositivo debe buscar antenas constantemente, aumentando la potencia de su señal.

Vigilar su uso en niños: No hace falta prohibírselo, sino supervisar su utilización. Procura que no lo utilicen de forma constante o al menos, no demasiado a menudo para ver películas, videojuegos, etc.

Infórmate: Al comprar un teléfono móvil, lee su manual atentamente. En él se suele ofrecer información de gran utilidad para llevar a cabo un uso correcto del mismo.

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